12 Octubre 2009
Reminiscencias de la noche,
pintan en el oleo del día
el arco plateado de la luna,
luna tendida al sol,
luna colgada de las orejas del día,
como pendiente efímero
que se difumina,
enfilando al azul,
al racimo de nubes que deambulan,
como transeúntes celestes,
como frutos inmaculos de la lluvia,
que a punto de madurar,
Sueña con derramarse en el suelo,
con su preñez de cielo sediento,
con ese gris generatriz de rayos y truenos,
con la copiosa esperanza de tierra a punto de caramelo,
que deshace en aguas y anhelos, el cielo,
mi techo terrestre.
servido por Jennet
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25 Septiembre 2009
Para Steph
Otoño
Hazme una alfombrita de hojas amarrillas,
y me recostaré sobre ellas,
Otoño
pinta un arcoíris en el cielo,
y me quedaré a contemplarlo,
Otoño,
desordena las nubes,
y le haré una nueva copa a mi árbol dormido.
Otoño
que sigas nevando sobre mi espalda,
que todo se tiña de tu color,
hasta que relampagueante
broten mil retoños de brillante verdor.
Steph pudo ser más bello el poema, si no me lo impidiera estar vibrando en otra estación.
servido por Jennet
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3 Septiembre 2009
Traté de guardar tu voz en una caracola,
Solo traté,
no pude,
se convirtió en arena,
se fue escurriendo en mi memoria esponjosa.
He tensado las cuerdas del alma de mil formas
para acomodarme a la ausencia momentánea
de tu voz,
pero le urges a mis oídos,
tengo un espacio en silencio incomodo
se espantaron las palabras,
y esto que no es poema
solo trata de ser uno.
Hasta que vuelva a escucharte,
estaré buscando tus canciones en la red CERM,
Que me acompañe tu guitarra para que me hablen tus dedos.
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23 Agosto 2009
Adoro el sentimiento inscrito en esta canción, espero sea disfrutado por quien la escuche.
servido por Jennet
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15 Agosto 2009
La mujer espiral,
consulta su h oróscopo,
lava sus dientes,
bebe café,
refresca sus manos al fregar la taza,
destila un hilo de azúcar por la comisura de los labios,
pinta una sonr isa de cristal,
viendo un niño jugar con la sinuosidad que produce el viento,
en su mariposa de papel,
"Toma la tinta, hazla cantar", dice,
mordiéndose los labios con el bolígrafo,
escribe con su cuerpo hasta gastarse como crayola de sangre,
descubre el mapa de las nubes,
va por las calles del cielo,
saluda los pájaros,
mira hacia arriba ,
ve el mar,
y abajo las calles atiborradas de autos,
lee las dovelas del alma,
organiza cada pieza como acomodando
el diapasón melancólico
que congela su ruido metálico,
su cuerpo extruido,
sus ojos disueltos,
la línea inusual que le rige las sienes.
La mujer espiral,
llora y bebe su río,
mira el espejo,
deambula sobre la geografía del iris de su ojo izquierdo,
recuerda todos sus muertos,
pasea dando saltos por las líneas punteadas de sus dedos,
tácita sobre todas las oraciones,
está tendida inerte
sobre su propio pecho.
Ella, la mujer espiral empieza y termina
en el mismo punto,
es espiga al viento,
junco del Nilo,
arenas del desierto,
curva infinita desenfocada,
sembrada sobre el manto terrestre,
describiendo arcadas cotidianas,
rítmicamente.
Ella, la mujer espiral musita silente,
este poema rizado
que se le enrosca entre los dientes.
Todos los derechos reservados. Queda prohibida la copia, utilización o modificación del contenido de este escrito sin consentimiento previo y explícito de su autora, Jennet Tineo .
servido por Jennet
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11 Agosto 2009
Ganas de dormir,
para hacer de las sabanas la playa,
pero ¿y si existe esa playa sobre la cama?
¿y si el cuerpo se puede desparramar como arena?,
serian mis ojos dos palmeras,
y tu sonrisa luna llena,
escondida tras las nubes de tus labios,
tras la noche de tu boca,
tras el manto salado de las olas de tu lengua tormentosa,
que sedienta desencofra el tesoro al soñar,
que la cama se transforma,
que mi cuerpo se transforma,
que tu cuerpo se transforma,
que la mente nos transporta,
hacia el mar,
para recorrerlo
con las manos,
con las bocas,
con los pies,
con el cuerpo como pez,
con la respiración hecha briza de llovizna fresca,
sobre la frente, sobre la inerte tempestad,
que borrosa y voraz, va engullendo soledades,
va dejando lunas sueltas,
noches sueltas,
amarres, nudos y anclajes,
como barcos,
como arena,
como cielo en penumbras,
como sombras,
como velas,
que danzando sumergidas en el viento del mar,
crujiendo dejan en hinchado brinco ondeante,
la bandera de corazón palpitante,
que se erige al despertar.
servido por Jennet
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26 Julio 2009
Para ti presente que me arropas y encuentras descubierta,
Que me haces ver la gracia de una gota fresca.
Para ti CERM.
Andaría yo sin ti,
Con mi guitarra,
con mis poemas,
con mi ciencia rara e imperfecta,
con mis deseos de ayudar,
y con una pequeña maleta,
de ropa para cubrir el cuerpo,
con el cuerpo hecho de amor tangible,
de abrazos y besos, de consejos y de oídos,
y pensaría entre desvelos en mis
ganas de ser feliz en el nirvana de la paz,
la paz del reencuentro consigo mismo,
en la inexistencia de las pretensiones,
en el desenfado de vivir a un tiempo,
sin relojes colgados,
con solo el reloj del adentro.
Contigo,
quiero sencillamente no querer nada más que este momento,
danzar al compas del viento,
y apreciar tu risa y tus silencios,
que el agua le haga cosquillas a mis dedos,
mientras mis pies beben sedientos
que mis ojos sean farolas que alumbren un sentimiento,
de amor desmesurado sin nombre, sin código, sin ego.
Y después de soñarme en el presente,
de saber que no estás ausente,
que sigan siendo mis sentidos,
victimas perfectas
del ahora, de sus horas,
de sus días, en el sonar de mil caracolas,
de la playa que reposa sobre el vientre,
de sus olas
de sus siempres,
de ese sol con dientes,
que nos muerde,
con su destelleo silente,
con el ahora que está justo en poniente
con el ahora que está justo de frente.
servido por Jennet
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22 Julio 2009
Me dan ganas de tomar,
de tomarme una copa de sol
en tu nombre,
de tomarme un río ardiente,
de lanzarme en la corriente
sobre el iceberg de las rocas,
que congelan esta copa
y su bebida hirviente.
Tengo ganas de arribar,
sobre tu mar con el poniente,
de lanzar mi risa loca,
en el vasto boca a boca,
que se posa mariposa en rosa
y me libera de repente.
Dame una copa de vino,
donde se destile el hilo
que me lleva al destino
donde rosa primorosa
y contemplando
reposa,
tu mirada candorosa,
que oscila temblorosa
cuando yo a ti te miro.
Tienes ganas de mirarme,
de huir y de embriagarte,
poco a poco
con la copa
que ya posa angulosa,
destrozándote la boca
con su turbio contenido.
Vamos brindando en los caminos,
estrechando nuestras copas,
abrazando nuestras bocas,
y gritando otra ronda
de salud, salud!!
servido por Jennet
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