Collage por Indhira Tineo


Remando llegue sobre el boulevard,

con sus luces aquella isla parecía esperar,

sinuosa alfombra flotante del rio,

la escapada perfecta,

mi mejor destino.

 

Entre arbustos y caminos fui a parar,

a un banco dorado,

me recosté a pensar,

miraba las aguas verdemarinas, las algas 

divagando extendidas.

 

Escuchaba canciones de Pavel, 

resonaban POR HONOR y ondeaba mi piel,

VIENE GENTE quebraba de un disparo el silencio, 

para  sucumbir en este boulevard 

sobre el rio Ozama,

 a mitad de sus aguas,

a mitad de dos tierras,

unidas por puentes en sutura de la geografía, 

pero ahora en paralela obstinación,

 se resarcía una costura intermedia

sin pretensiones de fusionar, 

con la sutil certeza de ser botella en el mar.

Boulevard distante 

estrella fugaz sobre el rio desnudo,

sobre su contrastante paz.

 

Recostada mi cabeza para poder escuchar,

la palpitante voz que me vino acompañar,

aquella poesía de tan cálida humedad,

en la pantalla parecía titilar,

mientras mi alma abría vuelo

devorando toda la ternura 

que él dejaba derramar.